Se convirtió en ley la prórroga por 50 años para el financiamiento de asignaciones específicas a la cultura
Zoe Antonetti
El poder ejecutivo envió un proyecto a Diputados sobre el financiamiento a las industrias culturales. Este proyecto tuvo giro a la comisión de presupuesto y hacienda, el cual, tuvo dictamen de mayoría el 3 de mayo. El día 15 de junio la Cámara de Diputados logró su media sanción y continuó su recorrido en el Senado.
El jueves 27 de octubre el Senado sancionó el proyecto de Ley. Fue aprobado por 57 votos a favor, 2 votos en contra y 9 abstenciones por parte de senadores. El miembro informante del proyecto y presidente de la comisión de Comunicaciones, Pablo Carro, defendió el proyecto al señalar: “Lo que estamos discutiendo hoy acá es cómo hacemos para financiar y promover nuestra cultura y al conjunto de instituciones que forman su entramado”. El diputado sostuvo que, aunque Argentina sea un país pobre, no debe dejar de invertir en la cultura “Lo del plazo lo veo como una discusión técnica muy fina y con respecto al tema de la burocracia, el argumento es absurdo, porque cada peso que se pone se multiplica" Muchos dicen: ¿Cómo puede ser que un país que tenga tanta pobreza y que tenga tanta desocupación le esté destinando fondos a la cultura? Es decir, los pobres no acceden, no les corresponde, no tienen derecho a la cultura. “Es un argumento sin sentido porque sabemos bien que cualquier país que quiera crecer tiene que invertir en educación, en ciencia y tecnología y, sobre todo, en cultura.” Dijo en su discurso.
El proyecto extiende hasta el 31 de diciembre de 2072 la vigencia de las asignaciones específicas previstas en los incisos B, E e I del artículo 4 de la ley 27.432: gravamen de emergencia a los premios de determinados juegos de sorteo y concursos deportivos previsto en la ley 20.630; impuesto a las entradas de espectáculos cinematográficos e impuesto sobre los videogramas grabados previstos en la ley 17.741; e impuesto a los servicios de comunicación audiovisual previsto en la ley 26.522. Estos aportes estarán destinados a financiar actividades culturales como el cine, los servicios de comunicación audiovisual y las bibliotecas populares. En otras palabras, El objetivo de esta ley es evitar el desfinanciamiento del Instituto Nacional de la Música, la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), el Instituto Nacional del Teatro (INT), el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), Radio y Televisión Argentina (RTA), la Multisectorial por el Trabajo, la Ficción y la Industria Audiovisual Nacional y la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina.
El debate estuvo dividido por quienes defendieron la iniciativa como forma de fomento a la cultura y el descontento por el plazo de 50 años de extensión en su vigencia y, sobre todo, el uso de fondos coparticipables para financiar organismos nacionales y una industria concentrada en el área metropolitana de Buenos Aires. “Yo creo que las industrias culturales deben recibir un tratamiento que favorezca su expansión, que favorezca su crecimiento y por lo tanto soy un gran defensor de las Industrias culturales en Argentina. Pero no está eso en discusión hoy. Ambos proyectos, el de mayoría y el dictamen de minoría, contemplan efectivamente la extensión de los beneficios hacia esos sectores” expresó el diputado Martín Tetaz, miembro del bloque de Evolución Radical. A él no le parece bien que la extensión sea por 50 años ya que piensa que no corresponde a la práctica habitual en materia tributaria y que, en materia legislativa, es una práctica bastante poco ortodoxa. Por el contrario, Myriam Bregman, diputada del Frente de Izquierda, se remitió a su infancia. “Yo nací en un pueblo muy pequeño del interior de la provincia de Buenos Aires y, cuando era chica, había cines y teatros. Después vino la dictadura militar y seguido el menemismo. Ahora no hay trabajo, ni cultura, ni cine. Hoy estamos acá para proponer que se termine ya mismo. Para pedir una prórroga por 50 años de la extensión de las asignaciones específicas para industrias e instituciones culturales y para evitar el apagón cultural”.
En la cámara de diputados fueron más de cuatro horas de debate, el proyecto se aprobó con 132 votos a favor, del Frente de Todos, el interbloque Federal, Provincias Unidas y la Izquierda; 5 votos en contra de legisladores libertarios, y 92 abstenciones de la mayoría de los integrantes de Juntos por el Cambio. Ambas sesiones fueron seguidas desde los palcos por los sindicatos de cada instituto, artistas, músicos e intelectuales.

Comentarios
Publicar un comentario